En 2004, hace ya la friolera de 8 años, abrió sus puertas entre gran revuelo el Hotel Urban, el primero de líneas tan modernas, el primero con terraza para copas abierta al público, al que después muchos han seguido como modelo.
Sin embargo, nosotros a lo nuestro, su espléndido restaurante. Para conocerlo nos reunimos con uno de los grandes en materia de restauración, Paco Patón, F&B Manager del Urban y del Villareal. De su mano recorremos el hotel, su museo de arte antiguo egipcio, arte de Papúa Nueva Guinea que inunda el hotel, la terraza… mientras nos explica el enclave privilegiado: “la carrera de San Jerónimo divide el Madrid más antiguo, el más pueblo, hacia la calle del Prado, Santa Ana, La latina etc. Mientras que hacia el otro lado, desde que se trasladase la corte aquí, empieza la parte más señorial, con más aspecto de gran ciudad”.
El hotel, de la cadena catalana Derby Hotels, propiedad de los Clos, fue encargado a los arquitectos Carles Bassó y Mariano Martitegui, enfocando el diseño al lujo contemporáneo. Líneas muy marcadas, con el negro por bandera, 22 tipos de mármol distintos, mucho cristal, y el arte étnico inundando los espacios, han conseguido marcar un sello propio. Y este diseño se traslada al propio restaurante donde destaca ese diseño, el ambiente, el fabuloso servicio, y por supuesto la cocina.
Al mando de los fogones está uno de los grandes, Joaquín Felipe, primo de Juan Pablo Felipe con quien fue cocinero de El Chaflán en sus comienzos. Después, ya junto a Patón coincidieron los dos en Príncipe y Serrano, y en Paradís en su momento estrella, donde Paco era director: llevan juntos desde el 87 nada menos, toda una vida. Juntos pasaron a llevar la restauración del hotel Villareal con sus restaurantes Europa y East 47, otro cinco estrellas ya mítico, perteneciente a la misma cadena Derby y que está como dice Paco a “doscientos pasos”.
Entre uno y otro restaurante andan ambos, dos conceptos distintos pero siempre con una garantía de calidad, sello de la casa. Joaquín lo define así: “En ambos restaurantes East 47, moderno y desenfadado, y Europa Decó, solemne y clásico, he encontrado la inspiración y el apoyo de un gran equipo, capitaneado por mi gran compañero y amigo Francisco Patón, Premio Nacional al Mejor Jefe de Sala. Comenzó así nuestra particular aportación a una tendencia en alza en las principales capitales del mundo y que, por fin, se introducía en Madrid: la apuesta de grandes hoteles por contar con su propio restaurante y abrir, así, sus puertas no solo a huéspedes sino a todo el público ávido por saborear alta gastronomía en un marco de diseño y con un servicio impecable, digno de cinco estrellas”.
Una alta gastronomía que en verdad no deja a nadie indiferente, con una carta no demasiado larga y en la que se pueden pedir medias raciones de cada plato. Es una delicia probar los distintos cortes de atún que sirven, pescado que es el gran protagonista, famosísimo el lomo de atún rojo con salsa Garu. Sin dejar atrás una refrescante ensalada de berberechos, delicada, en gazpacho de tomates amarillos y aceite de oliva. O un lomo de buey Wagyu, raza que proviene de Kobe pero que se cría en Burgos (dice Paco: “que no nos engañen, desde Kobe no exportan”), con jugo meloso, de gran sabor y mejor textura.
Los postres por supuesto elaborados allí, destacan por su elaboración: sorbete de gin con espuma de pepino dulce, el brownie con helado de naranja y cremoso de yogurt griego.
La carta de vinos excelentemente bien elegida, tiene referencias españolas pero también extranjeras, y variedad de uvas, como la Riesling alemana. También variedad de espumosos, y para terminar la velada no puede dudarse el tomar un coctel el el Glass Bar, al otro lado de la entrada al hotel, o si es verano en su terraza arriba viendo Madrid iluminado.
En resumen, es un acierto elegir cenar en Europa Decó donde la atención es de primera, siempre bajo la atenta supervisión de Paco Patón, gran poeta pero como él mismo reitera: “mi profesión, la que me gusta y en la que llevo trabajando desde los 13 años, es la de camarero”. Y se nota.
Supongo que muchos de vosotros ya habéis estado, cenando o simplemente tomando una copa con glamour… Espero vuestras experiencias.
Carrera San Jerónimo, 34 28014 Madrid
917 87 77 80



Nunca he cenado en el restaurante, pero he estado en el Glass bar y el sitio es increible. Estoy deseando ir a probar ese atún!
A mi me parecío un sitio con una gran originalidad por su decoración elegante y minimalista, todo riquisimo pero muy caro!!
El mejor tartar de atún que he probado nunca!